Todos los sistemas religiosos se sustentan en la 'verdad' invisible - lo ideal no se acerca a lo real -, en sentimientos, en ilusiones, en promesas y ventas de productos post mortem. ¿No es un producto excelente? ¡Es como vender el viento a un precio muy alto!.
En las religiones occidentales cuentan la historia del dios de amor, pero a la vez de la cólera. La paradoja en todo esto no es sólo esa contradicción, sino el decir que un dios existente puede ser un sentimiento - conjunto de reacciones químicas que se dan en el cerebro -. Desde otra óptica ¿ qué es el espíritu ? Nadie lo sabe. Dichas religiones dicen que los seres humanos fueron creados a imagen y semejanza del ser irritable, pero ¿ Tiene imagen ? ¿tiene forma y sigue siendo un espíritu? ¿cuál semejanza? La imperfección, los errores genéticos, las mutaciones, y todas esas cosas, nos indican que detrás del ser humano no existe una entidad creadora perfecta. Sino un universo cambiante e imperfecto.
¿Cuánto retrasan las cosas invisibles a un ser humano y cuánto tiempo de su vida ocupan corriendo tras el arco iris? Pueden perder toda una vida corriendo tras el vacío. Con el instinto de supervivencia a la orden del día, buscando sobrevivir con una simple promesa, mintiéndole a sus cerebros para calmar el temor a la no perdurabilidad.
¿Por qué muchos regresan a la creencia? Porque aceptar la no existencia de dichos seres implica comprender que: el hombre vive feliz en la ignorancia porque cuanto más sabemos, más nos damos cuenta de lo insignificantes que somos.

